Guía para visitar los Dólmenes de Antequera — Mi patria es mi maleta – Consejos y anécdotas sobre viajes por todo el mundo

Hoy os vamos a hablar de uno de los sitios prehistóricos más importantes del mundo, y que además es un lugar que desprende una magia y un misticismo muy especial. Se trata del conjunto arqueológico de los Dólmenes de Antequera, formado por los dólmenes de Menga, Viera y Romeral, así como de la Peña de […]

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El Hierro, isla de interior

La más pequeña y más occidental de las Islas Canarias es el ejemplo perfecto de que no todo es tumbona, sol y playa en el archipiélago

Sendero litoral de Las Puntas, en la isla canaria de El Hierro, declarada reserva mundial de la biosfera.

Sendero litoral de Las Puntas, en la isla canaria de El Hierro, declarada reserva mundial de la biosfera. FRANCK GUIZIOU GETTY. elviajero.elpais.com.

En El Hierro se vive mirando hacia dentro, de espaldas al mar. No hay playas, más allá de algunas calas de negra piedra volcánica envueltas a menudo en la bruma de los alisios, que empapa y enfría sus perfiles abruptos. Incluso Valverde, la capital, es la única de las siete capitales canarias que no está junto al mar, sino a 800 metros de altitud.

En cierto sentido, El Hierro es una isla de interior. Con paisajes sacados del Averno, como el lajial de La Restinga, donde las coladas de lava incandescente trenzaron lianas de piedra hasta formar uno de los espacios más hermosos y enigmáticos del archipiélago, o los riscos de Tibataje, en Frontera, donde unos pastores descubrieron en 1975 varios ejemplares del lagarto gigante de El Hierro, una especie autóctona de hasta 60 centímetros de longitud dada por desaparecida muchos años atrás. Hoy se crían en cautividad para repoblar la isla en el lagartario del poblado de Guinea, a los pies de estos enormes riscos que cierran el valle del Golfo.

Por increíble que parezca, los pastores herreños se movían por estos abismos con la misma soltura con que la el resto de los mortales lo hacemos por un paseo enlosado. Se ayudaban con el “palo”, una pértiga de madera con la que se apoyaban, saltaban y vadeaban abismos con la soltura de un trapecista.

En la parte alta de la isla, en un paraje conocido como la Dehesa, el rocío que desprenden las nubes del Atlántico ha permitido la supervivencia de un sorprendente bosque de sabinas, árbol hermoso y de madera dura que pobló buena parte del El Hierro y cuya tala indiscriminada redujo el número a estos magníficos ejemplares retorcidos por el viento, como esculturas de Münch. Entre el espectral bosque de sabinas de El Hierro despuntan las paredes encaladas de la ermita de la Virgen de los Reyes a la que cada cuatro años los herreños acuden en romería con la imagen de la patrona en volandas. La procesión se conoce como la Bajada, discurre por una vereda que cruza todos y cada uno de los pueblos de la isla; es uno de los ritos más ancestrales y multitudinarios de un archipiélago.

Vista de la ermita de la Virgen de los Reyes, en El Hierro (Canarias).

Vista de la ermita de la Virgen de los Reyes, en El Hierro (Canarias). ALAIN KUBACSI GETTY. elviajero.elpais.com.

Desde la ermita de la Virgen de los Reyes una pista de tierra desciende hasta el faro de Orchilla, el extremo occidental de la isla, la última tierra conocida que veían los descubridores del Renacimiento y la primera que observaban los que llegaban de América en barco. Llegar a Orchilla es como llegar a Marte. El faro automático es lo único que despunta en el horizonte de una tonalidad diferente al rojo fuego de las lavas que se hunden directamente en el océano. Un reino pétreo y desolado donde la grandeza del escenario empequeñece el ánimo. Por aquí pasaba la raya del Meridiano, esa que después de muchas disputas y vaivenes se llevaron los ingleses en el siglo XIX a Greenwich, desde donde sigue partiendo el mundo en Este y Oeste. Que la pérfida Albión se saliera con la suya fue un mal trago para los herreños. Saben que no era más que un símbolo, una línea imaginaria, pero ¡qué diantres! era su raya. El alboroto para que vuelva no llegará a más porque por nada del mundo quisieran que la popularidad o la fama acabara con el sosiego y la fuerte personalidad de su isla.

Una isla de la que la escritora cubana Dulce María Loynaz escribió: “Es la más occidental de su galaxia, la signada por Ptolomeo como primer meridiano del mundo, cuando el mundo era plano y cuatro ángeles lo sostenían por las esquinas”.

Desde elviajero.elpais.com.

 

El ‘striptease’ integral de un turista. El libro de viajes del año es una juerga

El escritor británico Lawrence Osborne buscó un lugar que no hubiera sido ofertado aún por una agencia de viajes… y vivió para contarlo en un libro

Portada del libro.

 

Entre 1950 y 2002, el número de viajes internacionales —tanto de negocios como de placer— saltó de 25 a 700 millones anuales. La conversión del turismo en el gran negocio/rodillo global ha tenido múltiples efectos secundarios; tanto graves como anecdóticos. Ejemplo de esto último: Lawrence Osborne, prestigioso escritor de viajes de origen inglés, cayó en una crisis existencial/creativa a causa del exceso de turistas.

“Visité cientos de páginas web —agencias de viajes, folletos oficiales, informes, relatos de viajeros—, pero el problema del viajero actual es que no le quedan destinos. El mundo entero es una instalación turística y el desagradable sabor a simulacro se eterniza en la boca. Busqué por todas partes, pero ningún lugar satisfacía mi necesidad de ‘salir del mundo”, escribe en el arranque del sensacional ‘El turista desnudo’ (Gatopardo, 2017), ensayo sobre el intento de buscar un lugar del mundo que no haya sido aún colonizado por las agencias de viajes.

Finalmente lo encontrará: la jungla de Papúa Nueva Guinea. Pero Osborne decidió rizar el rizo: antes de llegar allí, haría una serie de paradas por algunas de las ciudades más turísticas de Asia (Dubái, Bali, Bangkok) para ‘aclimatarse’. Y sí, lo han adivinado, en todas partes cuecen habas: las raras costumbres de los indígenas de Papúa Nueva Guinea no resultarán más extravagantes que las de un octogenario occidental salido y suelto por Bangkok… O Lawrence Osborne como gran antropólogo del turismo del siglo XXI.

Osborne narra con una apabullante batería de recursos: del humor a la erudición, pasando por la reflexión, en una mezcla de periodismo y divulgación solo al alcance de los más grandes. Al tiempo que cuenta sus tribulaciones en primera persona, nos ilustra con la historia del arte de viajar, con ejemplos que demuestran su pericia para el contexto. Nos enteramos, por ejemplo, de la leyenda de un grupo de alemanes que navegó hasta unas islas paradisíacas de las Molucas en 1967… y nunca más se supo; o bueno, sí se supo: “Una aerolínea local les lanzaba cerveza cada pocos meses. Había tantísimas islas que los teutones errantes simplemente habían desaparecido. Pero yo quería saber en qué isla estaban, si resultaba que existían de verdad. Porque la promesa de abandonar el mundo es una idea potente, aunque sepamos que se trata de un mito”, escribe.

Igualmente, nos enteramos de que un ministro de Turismo de Ferdinand Marcos, exdictador de Filipinas, anunció en 1971 el descubrimiento de una tribu de la Edad de Piedra: los tasaday. ‘National Geographic’ viajó a Filipinas para publicar “uno de sus clásicos artículos sobre el noble salvaje”, pero luego se supo que todo era un timo/reclamo turístico. Los tasaday solo trepaban desnudos por las enredaderas para los fotógrafos, porque el resto del tiempo “llevaban Levi’s y vivían en casas confortables” no aptas para neolíticos.

‘El turista desnudo’ es también un bonito homenaje a la antropóloga cultural estadounidense Margaret Mead, que en los años treinta realizó una serie de viajes (Nueva York/Bali/Papúa Nueva Guinea) que cambiarían el curso de la antropología… y del feminismo. “En Papúa Nueva Guinea encontró todo el material que necesitaba para cuestionar lo que ella percibía como el patriarcado, el racismo y el puritanismo de su país. En 1932 estudió tres pueblos del norte de la isla: los arapesh, los mundugumor y los tchambuli. Su estudio clásico de estos tres pueblos en ‘Sexo y temperamento’ plantaría los cimientos de los actuales estudios de género, al constatar que los roles de los hombres y las mujeres podían cambiar de forma espectacular, incluso en un área geográfica relativamente pequeña”, cuenta Osborne.

Si lo que uno busca en un libro es llorar a moco tendido, tiene usted una parada obligatoria en el capítulo dedicado a Tailandia como gran meca de la salud y el ‘fitness’ por sus precios populares para el turista occidental. Osborne decidió que no estaba en forma para soportar los rigores de la expedición a la selva, y se sometió a un tratamiento filipino de choque que incluyó una visita al dentista (tras 11 años sin ir), una dieta en un falansterio de lujo y una, ejem, irrigación de colon. El ‘problema’ es que la industria clínica tailandesa parece poseída por la laxitud sexual del país, así que la visita al dentista tuvo algo de episodio de Benny Hill. “El personal —exclusivamente femenino— cruzaba los amplios espacios con tacones blancos y gorros almidonados, y era del todo inimaginable que su atractivo fuese una mera casualidad. Es curioso que Occidente todavía no haya reparado en la química potencial de conjugar sexo y odontología. Hasta la radiografía dental resultaba erótica…”.

Respecto a la limpieza de colon en un ‘spa’ tailandés de ensueño, diremos que acabó como el rosario de la aurora (y nos quedaremos muy cortos). Osborne se tumbó desnudo en una camilla y el doctor le dio una única instrucción antes de proceder: “¡Recuerde, belleza interior!”. En ese momento, empezó el drama cómico:

“La belleza interior es un concepto de difícil comprensión, quizá más fácil de comprender cuando unas chicas guapas te meten tubos por el culo. Que tres chicas te ensarten un tubo por el trasero resulta lo más fácil del mundo. Tienes que rendirte incondicionalmente… Las chicas bromeaban a mi alrededor, turnándose para sostener el tubo en cuestión. Nos sumimos en una aparente calma. La irrigación es una cuestión de paciencia y serenidad. Uno pierde gradualmente el control de los intestinos: es como una descarga de diarrea controlada científicamente. Empecé a sudar. ‘¿Tú dolor?’, me preguntaban continuamente. ‘Yo no dolor’… Entonces las jóvenes salieron de la sala entre risitas y me dejaron sudando en la camilla, con mis intestinos rotando lentamente como el piloto de un caza que gira en el cielo tras haber perdido el control. Cuando volvieron, empujaron el tubo un poco más adentro y noté que de pronto se escapaba un chorro de café caliente… ‘Ay, ay, ay’, empezaron a gritar e identifiqué la palabra tailandesa para ‘doctor’. Era demasiado tarde: se había iniciado el Chernóbil gastroenterítico. De pronto se desataron los infiernos. Fue como si todo el contenido de mis tripas se liberase de la camisa de fuerza de la vergüenza y de toda una vida de excesos. Las chicas soltaron una exclamación. La inundación fue súbita e imparable. Cundió el pánico. Las chicas empezaron a correr de aquí para allá con rollos de papel, gritando con cierta serenidad tailandesa… La cascada amenazaba con el pasillo por lo que era preciso proceder a la evacuación inmediata”.

Y hasta aquí la parte relajante del viaje…

Texto completo en confidencial.com.

 

Machu Picchu endurece el acceso para no morir de éxito

Colas kilométricas para subir, colas de una hora para bajar, colas para comprar la entrada, colas en los baños… Machu Picchu, la más célebre ciudadela inca, está al borde del colapso. Este pasado 1 de julio entraron en vigor nuevas normas para evitarlo

Machu Picchu (Perú)

Machu Picchu (Perú) PACO NADAL

Todos queremos visitar Machu Picchu. Pero el recinto arqueológico y su enrevesada ubicación geográfica tienen una capacidad de carga, que en los meses de julio a septiembre está llegando claramente a su límite. Acabo de regresar de allí y aunque la experiencia sigue siendo fascinante (es fácil ver gente llorando en el mirador de la Casa del Guardián, desde donde se toma la foto que abre esta noticia, “la que salió en National Geographic”, como dicen los guías), la sensación general es de agobio.

Agobio en el pueblo de Aguascalientes, tomado por miles de mochileros y turistas que parecen recién salidos de un Decathlon; agobio para coger el bus de subida (quienes quieren ver amanecer arriba empiezan la cola a las 2,30 h de la mañana para poder montar en los primeros buses, que parten… ¡tres horas después, a las 5,30 de la mañana!); agobio en las zonas más concurridas del yacimiento y agobio supino cuando terminas la visita y ves que la cola para tomar el bus de vuelta tiene más de medio kilómetro de largo.

Machu Picchu fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1983. Durante aquellos primeros años, con las zonas rurales de Perú asediadas por el terrorismo fanático de Sendero Luminoso, la ciudadela inca recibía poco más de 100.000 visitantes al año. En 1991, año en el que una epidemia de cólera asoló el país, la cifra fue de 77.295. Pero todo se aceleró a partir de julio de 2007, cuando Machu Picchu fue reconocida como una de las “nuevas 7 maravillas del mundo moderno” en una polémica encuesta llevada a cabo por la empresa privada suiza New Open World Corporation. Ese año ya se vendieron 800.000 tickets de entrada.

En 2016 Machu Picchu recibió 1.419.507 visitantes.

Un incremento difícil de digerir por cualquier monumento. Menos aún por uno al que hay que llegar en tren por un estrecho valle selvático –no existe carretera- y al que luego hay que subir por una zigzagueante pista de tierra en unos minibuses con capacidad para 29 personas.

Es precisamente este sistema de buses el que -según todas las fuentes consultadas- genera el mayor embudo. Y si algún día se construye por fin el aeropuerto internacional de Chinchero, en sustitución del pequeño y saturado de Cusco, el colapso sería total. Se calcula que con esa instalación podría doblarse la cifra de visitantes a la región del Valle Sagrado. Y ninguno de ellos querría perderse Machu Picchu, claro.

Esos 24 buses autorizados para hacer el servicio entre Aguascalientes (la aldea donde están todos los servicios, a orillas del río Urubamba) y el acceso a la ciudadela, pertenecen a un conglomerado de nueve empresas que tiene el monopolio del sistema y no permiten que opere ninguno más. La más grande es Consettur, que gestiona el servicio y reparte beneficios con las otras ocho; las hay que tienen un solo bus, o dos; incluso una de las empresas pertenece a la municipalidad de Aguascalientes.

Pero es el negocio del siglo: 24 soles (unos siete euros) por viaje -subida y bajada- multiplicado por un millón y medio de viajeros anuales… ¡suma una cantidad formidable!

Aglomeraciones a la entrada de la ciudadela a las siete de la mañana, en la que se mezclan los visitantes del primer turno con quienes va a subir al Wayna Picchu.

Aglomeraciones a la entrada de la ciudadela a las siete de la mañana, en la que se mezclan los visitantes del primer turno con quienes va a subir al Wayna Picchu. SALVADOR TORNOS

Existe un viejo proyecto de construir un teleférico, como el recién inaugurado en Kuelap (otra ciudadela al norte del Perú, ésta de la cultura Chachapoyas), pero –amén de conflictos medioambientales- los concesionarios del servicio de buses, liderados por Consettur, no quieren ni oír hablar de la perdida de sus derechos; tienen en concesión este monopolio hasta 2025.

La UNESCO amenazó con incluir Machu Picchu en la lista de lugares Patrimonio en riesgo y dio al gobierno peruano un plazo de dos años para que mejorara la gestión y tomara medidas para la conservación del monumento. Ese plazo espiraba en la reunión que el Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco tuvo en Cracovia (Polonia) del pasado 10 al 17 de julio. Y para alegría de los peruanos, las medidas presentadas fueron suficientes para que el Comité valorara el esfuerzo y decidiera no incluir las ruinas de la ciudadela inca en esa lista negra.

Esas nuevas normas entraron en vigor el pasado 1 de julio e incluyen:

-Se establecen dos horarios de visitas: un primer grupo de 6 a 12 de mediodía; y un segundo grupo, de 12 a 17,30 horas. (en la práctica si tienes el segundo y llegas a las 11 te dejan entrar; tampoco se ha explicado bien cómo van a echar a los que entraron en el primero)

-No se puede entrar a la ciudadela sin guía.

-Cada guía puede llevar un máximo de 16 personas.

-La entrada da derecho a estar solo 4 horas en el interior del yacimiento.

-La entrada gratuita para ciudadanos del departamento de Cusco debidamente acreditados que antes era para domingos y festivos, se reduce solo a los domingos.

-Se prohíbe la entrada con: palos selfie, alimentos y bebidas, paraguas y sombrillas, animales, zapatos de tacón, instrumentos musicales y coches de bebé.

Por el bien de Machu Picchu. No vaya a ser que se salvara porque no la encontraron los conquistadores españoles y terminara desapareciendo porque la encontramos los turistas.

Toda la información y formularios de compra de entradas, en la web oficial Boleto Machu Picchu

Desde elpais.com.

 

2 destinos alternativos a los de sol y playa en verano

Chile, esquiar en verano

Si eres aficionado al esquí, viajar a Chile en agosto te permitirá coger de nuevo ese equipo que tenías guardado desde hace varios meses, de modo que no tengas que esperar hasta el nuevo invierno para practicar tu deporte favorito. Y es que la cordillera de Los Andes, frontera natural entre Argentina y Chile, tiene las cumbres más altas de América y algunas de las mejores estaciones de esquí del mundo.

A tan sólo 40 kilómetros de Santiago de Chile, ciudad en la que disfrutar unos días de su patrimonio arquitectónico, de sus museos, del vino de la tierra y del pintoresco barrio de Bellavista, se encuentra una de las principales estaciones del país, El Colorado. Abre de junio a octubre y es una excelente opción para viajar con la familia, ya que esta estación chilena cuenta con pistas para todos los niveles y una escuela para iniciarse en el esquí. El complejo de El Colorado es además un lugar donde podrás alojarte unos días y disfrutar de su oferta gastronómica y ocio.

También cerca de Santiago se encuentra uno de los complejos de esquí más extensos y modernos del continente, Valle Nevado. Esta estación es el paraíso para los que, además del esquí clásico, os gusta practicar variantes como el esquí acrobático, el esquí de estilo libre, el salto en esquí, el snowboarding o el heliesquí.

En Valparaíso, a 120 kilómetros de Santiago, se encuentra Portillo, un exclusivo centro de esquí que cuenta con un hotel característico por esa piscina en la que podréis vivir la experiencia única de daros un baño presenciando el paisaje nevado de las cordillera de los Andes.

Más alejado de la capital, en el centro de Chile, se encuentra la estación de Termas de Chillán, ideal para los que, además de esquiar, disfrutáis en vuestros viajes con esas maravillosas estampas que nos deja la madre naturaleza. Esta estación permite recorrer en moto de nieve los impresionantes bosques que la rodean. Otra alternativa de ocio en Chillán son sus aguas termales.

chile es ideal para esquiar cuando en España es verano

Islandia, practicar deportes en la naturaleza

Islandia es un país que solemos asociar al frío extremo, pero si viajamos en agosto nos encontraremos con un tiempo agradable cuyas temperaturas máximas no suelen sobrepasar los 25 grados. Los amantes de los días largos también estaréis de suerte en este viaje, ya que en agosto veréis la claridad casi durante las 24 horas del día. Además del sol de medianoche, desde finales de agosto ya podrás contemplar las auroras boreales (seguro que más de uno ya las estabais echando de menos en este post). En Islandia existen hoteles “astronómicos” cuyos ventanales nos permiten observar ambos fenómenos y recibir clases sobre los mismos.

Temperatura óptima y abundantes horas de luz nos permiten disfrutar también de actividadesoutdoor ya sea en la calle o en el campo. Islandia es un país con una riquísima naturaleza que nos permite realizar infinidad de deportes al aire libre en verano: senderismo, pesca, excursiones en quad o mountain bike, kayak, surf, esquí, escalada, parapente, natación, submarinismo o equitación. Por cierto, es muy típico montar a caballo islandés en las granjas, que permiten además alojaros en alguna de sus características casitas con tejado de hierba.

Disfrutar de la naturaleza en este país nórdico también pasa por visitar el “Círculo dorado”, al sur, formado por los géiseres de la zona geotérmica de Geysir, el parque nacional de Thingvellir y los vestigios del Althing, y la maravillosa cascada de Gulffos.

Además, visitar Islandia en agosto os permitirá realizar un road trip a aquellos amantes de la carretera más aventureros. En verano, las carreteras interiores del país se encuentran abiertas a todos los vehículos, cosa que no ocurre en el resto del año. Aun así, algunas de ellas sólo es posible atravesarlas con un 4×4.

Párrafo dedicado a los urbanitas. Los atractivos de Reikiavik son su marcha nocturna, los locales de moda y arte vanguardista, el mercado de Kolaport y su particular gastronomía, en la que lo más normal que podéis comer es el pylsa (perrito caliente) y pescados como el salmón, la trucha o el bacalao. Y es que los islandeses consumen carne de tiburón, de ballena, de frailecillo, de reno y casquería variada de cordero. ¿Os hace?

islandia en verano te permite alojarte en una granja y disfrutar de la naturaleza

 

Da la vuelta al mundo en bicicleta contra la violencia hacia la mujer

Cristina Spínola es la primera española en lograrlo y ha tardado 3 años y recorrido 27 países y 5 continentes. La periodista grancanaria es la primera española en dar la vuelta al mundo en bicicleta sin apoyo técnico y sin tregua y ofrecerá una conferencia en el Paraninfo de la ULL esta tarde [19 de julio] e impartirá un taller para mujeres viajeras en solitario mañana jueves 20 en la Librería de Mujeres de la capital tinerfeña.

Cristina Spinola dará una conferencia hoy a las 19.00 horas en el Paraninfo de la Universidad de La Laguna, dentro del ciclo ULLDebates, e impartirá mañana jueves un curso exprés para mujeres que quieran viajar solas en la Biblioteca de Mujeres de Santa, también a las 19.00 horas.

Spínola llegó a principios de mayo a la capital grancanaria después de recorrer 27 países en 3 años y un mes y hacer casi 30.000 kilómetros en los cinco continentes. En total ha recorrido 28.000 kms en el mundo entero. La reportera de televisión comenzó su periplo hace 3 años, el 15 de marzo de 2014, en Durban, Sudáfrica, recorriendo el este de África hasta Mozambique, Malawi, Tanzania, Kenya y Etiopía. Desde Etiopía voló a la India, país que atravesó hasta Nepal, descendiendo por el Sudeste Asiático, cruzando Burma, Tailandia, Malasia, Singapur, Indonesia, para posteriormente trasladarse a Nueva Zelanda y Estados Unidos, donde comenzó su andadura en América en Los Ángeles. Cristina puso fin a su singladura cuando llegó el pasado 21 de marzo a la ciudad argentina de Ushuaia, conocida como la ciudad más austral del Planeta, próxima al Polo Sur.

Después de 38 meses pasando todo tipo de calamidades, Spinola afirma sentirse muy afortunada de seguir sana y salva. Por cada país que ha pasado, la canaria ha promulgado la igualdad de género y la necesidad de que los gobiernos ejecuten cambios legislativos que protejan efectivamente a las mujeres del maltrato doméstico y del abandono familiar cuando hay descendencia. Además, ha destacado la necesidad de que la mujer pueda acceder a la educación y labrarse una profesión para que no viva situaciones de riesgo en el futuro. “En algunos países el trato a la mujer es denigrante y se la castiga a diario físicamente y escatológicamente en el ámbito familiar”, señala. “Hay países como Tanzaniadonde se les cortan las extremidades, o India, donde se les quema la cara con ácido cuando no obedecen a sus cónyuges”. En otros países, como Mozambique, las mujeres y los niños son prácticamente los únicos que trabajan el campo.

Con esta hazaña, en solitario durante el primer año y medio, y en compañía de la fotógrafa letona Marika Latsone el resto del periplo, Cristina Spinola ha tratado de servir de inspiración a muchas mujeres del mundo para que sean independientes y autosuficientes y mejoren su autoestima para hacer frente a las adversidades. A través de su Canal de Youtube y blog http://www.solaenbici.com , la periodista muestra cómo va superando cada tramo de la ruta sobre su bicicleta.

Pueden ver un resumen de su viaje en este videoEn su paso por Colombia publicó “Taller de Felicidad, Claves para Crear la Vida que Quieres”, libro de desarrollo personal a la venta en AMAZON en 3 idiomas ( Español , Inglés y Portugués).

Fuente del texto: lavozdelapalma.com.